Cambios y precisiones. El ministro de Relaciones Exteriores, Allan Wagner, calificó ayer como “una versión distorsionada” la revelación hecha por la premier Violeta Bermúdez respecto a que las 2 000 dosis experimentales que entregó Sinopharm al Perú -fuera del ensayo clínico- fueron solicitadas por Cancillería. El último viernes, la presidenta del Consejo de Ministros manifestó, durante su participación en la Comisión COVID-19 del Congreso, que del lote de 3 200 dosis que entregó la farmacéutica china, dos mil fueron requeridos por RR. EE. mientras que el resto fueron pedidos por la embajada China. (Edición domingo)