En el equipo especial del caso Cuellos Blancos hay dos bandos: por un lado, está en solitario la fiscal Rocío Sánchez y por otro la fiscal Sandra Castro. La diferencia es que Castro tiene la plena confianza de la titular del Ministerio Público, Zoraida Ávalos, y Sánchez no. Esta situación ya era conocida, y ayer volvió a quedar demostrada.Ávalos separó del equipo especial a Flor Erazo Marín, fiscal adjunta de Rocío Sánchez. Erazo es señalada por Castro de haber filtrado información al jefe de Podemos, José Luna Gálvez, sobre la investigación que se le sigue por pagar presuntos sobornos para lograr la inscripción de su partido.Control Interno había iniciado una investigación en diciembre pasado para aclarar si existió o no tal filtración. Pero Ávalos no esperó a que culmine la indagación.