Al tope. En un contexto mundial -en el que se registran dos millones de muertes a causa del COVID-19- el Perú sufre una terrible crisis sanitaria, que se manifiesta en la falta de servicios públicos para atender a la población que tiene la enfermedad.Las camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) -el nivel de atención para pacientes que tienen mayores complicaciones en la salud- se han convertido en el recurso más requerido y que hoy ha llegado al límite de su capacidad, tal como sucedió en el peor momento de la pandemia en el país, en agosto del 2020.Según información de la Superintendencia Nacional de Salud (Susalud), actualizada hasta el 16 de enero, el 91.9 % del total de camas UCI están ocupadas. Es decir, 1, 630 de 1,772. (Edición domingo).