El domingo 15 de noviembre, al día siguiente del asesinato de los manifestantes Inti Sotelo y Bryan Pintado, se produjo una reunión de emergencia del Consejo de Ministros en Palacio de Gobierno con la presencia de Manuel Merino como jefe de Estado de facto.Ante la gravedad de la violenta represión policial que dejó un saldo de dos fallecidos y alrededor de 200 heridos, las exministras de Justicia, Delia Muñoz Muñoz, y de Comercio Exterior y Turismo, María Seminario Marón, exigieron a Merino que se dejara constancia en el acta que el Consejo de Ministros no había sido consultado sobre las acciones policiales contra los opositores al régimen de Merino que el sábado 14 de noviembre derivaron en el fallecimiento por armas de fuego de los jóvenes Sotelo y Pintado, además de haber causado grave daño físico al menos a una docena de estudiantes.(Edición sábado).