La excongresista Keiko Fujimori tiene programado iniciar esta semana su tercera campaña a la Presidencia de la República, pero a diferencia del 2011 y 2016, cuando llegó a la segunda vuelta, hoy tiene limitaciones. Una de ellas es que para salir de Lima debe solicitar permiso al juez Víctor Zúñiga, en el marco de la investigación por lavado de activos que afronta por presuntamente recibir US$1 millón de la constructora brasileña Odebrecht para su primera postulación.La otra limitación (que también tienen otros candidatos) es la pandemia. La lideresa de Fuerza Popular anunció, a través de un video difundido en sus redes sociales, que ha suspendido "todas las concentraciones públicas" que ya tenía programadas. Y anunció que, durante enero, sus visitas "serán muy reducidas" y en estas solo participarán como máximo 15 personas.