Hace once meses se denunció ante Inspectoría de la Segunda Brigada Infantería Wari, del Ejército, una historia de falsificación de firmas, informes que no existen, acoso a un trabajador civil y presiones a un oficial, por una licitación en dicha dependencia castrense por más de un millón de soles en alimentos, que afecta directamente a los combatientes contra el terrorismo en el Vraem y a la fecha aún no se ha sancionado a los responsables.Sin embargo, esta denuncia no hace más que revelar un grave entramado que afecta directamente a los soldados que deben enfrentar cotidianamente a las huestes del terrorismo y el narcotráfico. Muchas de las licitaciones y compras, según la denuncia, se habrían realizado con firmas falsificadas e informes falsos, incluso fraguando ingresos de productos con la modalidad de las firmas falsas.