Julio Armando Guzmán Cáceres apareció en la campaña electoral del 2016 con la propuesta de renovar la política y el estilo de gobierno. Con esa idea es nuevamente candidato a la presidencia por el Partido Morado.Sin embargo, pese a que aquel año el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) lo excluyó de las elecciones por un tema administrativo, el equipo fiscal Lava Jato lo investiga por un presunto aporte ilegal de la constructora Odebrecht.Así, adquiere la marca de la sospecha como la mayoría de los principales candidatos presidenciales y sus partidos políticos. Aunque, a diferencia de los demás, Guzmán es el único político cuyo proceso, por lavado de activos en el contexto de aportes de campaña, no nace de la declaración de los colaboradores de Odebrecht.