El exministro del Interior, Rubén Vargas Céspedes, sabía que la reforma de la Policía Nacional le pasaría la factura. Pero, probablemente, no tan rápido. En la tarde de ayer martes se hizo pública su carta de renuncia, luego de comprobar que en el Congreso las bancadas de Acción Popular (AP), Alianza para el Progreso (APP) y Unión por el Perú (UPP), que apoyaron al golpista Manuel Merino, le preparaban una emboscada.Con el argumento de que el pase al retiro de 20 generales de la Policía Nacional -que ejecutó Vargas con aprobación del presidente Francisco Sagasti-, supuestamente había sido un acto inconstitucional, las mencionadas bancadas chantajearon al Ejecutivo diciendo que si se presentaba el ministro del Interior no le darían el voto de confianza.