Al distrito limeño de Miraflores, uno de los más exclusivos de Perú, la gente llega masivamente a distraerse, a comer sabroso, a pasear por sus malecones, a disfrutar de sus áreas verdes, a visitar centros comerciales, y quizá por eso se ha generado un efecto no deseado: el incremento de más de 100% de los contagiados de COVID-19.Ese distrito, al centro de la capital, tiene 100,000 habitantes, pero los fines de semana acuden no menos de 400,000 ciudadanos que llegan en vehículos particulares, transporte público, bicicleta e incluso a pie; familias enteras que tras cerca de seis meses de confinamiento aún buscan sitio para distraerse.Esta enorme afluencia ocasionó un fuerte pico de contagios en la segunda semana de setiembre, con 174% de nuevos infectados, mientras que la última semana de ese mes llegó a 113%.