Han transcurrido ya 109 días desde su instalación y la Comisión de Ética no ha presentado ningún caso al Pleno del Congreso para una sanción. ¿Es porque los actuales congresistas son unos angelitos? Bueno sería. Lo real es que sí se presentaron denuncias contra diversos parlamentarios, pero estos ni siquiera han sido investigados preliminarmente y los casos han pasado directamente al archivo. Y quienes sí están siendo investigados parecen bendecidos porque el trámite va a paso de tortuga.Entre los casos emblemáticos que pasaron al olvido está el de José Luna Morales (Podemos), quien fue denunciado ante esta comisión por retener los aportes para la AFP y la ONP de los trabajadores de sus empresas. También la denuncia contra 23 congresistas que cobraron gastos de instalación por S/15,600 pese a que residen en Lima y Callao.La semana pasada se archivaron más casos, como el de Guillermo Aliaga (Somos Perú), quien fue denunciado por sus presuntos vínculos con investigados de Los Cuellos Blancos del Puerto. Y también Walter Rivera (Acción Popular), miembro de esta comisión, quien fue captado bailando en una fiesta con orquesta en el distrito de San Luis ,pese a que están prohibidas las reuniones sociales por el COVID-19.