A pocos días de cumplirse cien días de la cuarentena, Gianfranco Castagnola, presidente ejecutivo de Apoyo Consultoría, evalúa las medidas adoptadas por el gobierno para enfrentar la pandemia en un contexto político y económico y concluye, sin reservas, que es necesaria una renovación del equipo ministerial. ¿Por qué? Estos son sus argumentos.La pandemia iba a golpear la economía en el Perú, esto estaba claro, pero nos ha golpeado demasiado y la estrategia del gobierno para soportar y contener ese golpe, al parecer, no ha sido la adecuada. ¿Fue o no la adecuada?Definitivamente, esta pandemia nos ha golpeado, sabíamos que nos iba a golpear, pero nos ha golpeado más de lo que debió habernos golpeado para el nivel que el Perú tiene como país. Esta cifra del Banco Mundial de proyección de caída de PBI del 12% para este año nos ubica como uno de los tres países en el mundo con mayor contracción, al ladito de Belice y de Islas Malvinas, países con economías mucho más pequeñas. Eso significa que hemos tenido una peor performance que países con sistemas de salud más precarios, con Estados más disfuncionales, con economías más débiles en términos de equilibrio fiscal, de reservas internacionales, de sistemas financieros, de desarrollo de aparato productivo. Por tanto, algo hemos hecho mal o muy mal para estar peor que países más débiles que nosotros. ¿Qué hemos hecho mal? Creo que hemos tenido problemas serios de gestión, de carencias, de aprendizaje de errores porque creo que todos saludamos el gesto que tuvo el presidente Vizcarra de implantar una cuarentena muy al inicio de la pandemia, fue apoyada por todos, pero, a partir de ahí, fue un cúmulo de errores, con excesos en la cuarentena y de una falta de sensibilidad para abrir poco a poco la economía, de dejar abiertos sectores o actividades económicas de otros países. La minería, por ejemplo, en muchos países del mundo nunca se cerró, actividades modernas que con protocolo pudieron seguir produciendo. Tenemos esta falta de sensibilidad sobre la producción y el impacto en el empleo, y también la gestión misma de una serie de áreas del Estado. Por ejemplo, en la ayuda a las familias a través de los bonos, ha habido grandes deficiencias que reflejan la debilidad de nuestro Estado pero que pudieron haberse gestionado mejor.(Edición domingo).