Hay viejas costumbres parlamentarias que se mantienen en este nuevo periodo 2020-2021. La más vista hasta la fecha es la de acumulación de proyectos en busca de una ley, una práctica que permite a los parlamentarios presentar iniciativas repetitivas con el único fin de autocalificarse como "autores" de una norma aprobada.El último ejemplo registrado ocurrió en la sesión plenaria de la madrugada del viernes. A la 1:00 am del viernes, el pleno aprobó la norma contra el acaparamiento y especulación de precios. Esta propuesta ya había sido aprobada por el anterior periodo, en abril del 2017, en el contexto de la emergencia producida por el fenómeno de El Niño costero.Sin embargo, esta norma fue observada por el Ejecutivo, a lo que la Comisión de defensa del Consumidor de aquel momento respondió con un dictamen de insistencia que nunca llegóa a ser visto en el pleno.