Elmer Baca, ex jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) de Chiclayo, falleció de coronavirus el 24 de abril. Se contagió en el penal de Picsi. Cuando presentó síntomas, llamó a la línea 113 del Ministerio de Salud (Minsa). Los médicos acudieron a su casa, le hicieron la prueba rápida y salió negativo. Sin embargo, no hubo mejoría y para el lunes 13 de ese mes presentó un cuadro de neumonía. Y tuvo que recurrir a su seguro Rímac. Le urgía ir a una clínica, pero solo lo atendieron por teléfono y le recetaron medicamentos. Así lo tuvieron por tres días. Ante la insistencia de su hijo, Jean Pierre Baca, lo derivaron a la Clínica Metropolitana de Lambayeque."No lo quisieron atender", denunció Pierre. Los asesores de Rímac le indicaron que entregue los certificados del test rápido para que revisen a su padre. Presentó los papeles, pero igual no lo hospitalizaron: no había un neumólogo en la clínica.