Finalmente, se firmó la ampliación del Acuerdo de Complementación Económica con Chile (ACE) que consolida varias modalidades de integración, comercio e inversiones, que deben beneficiar a ambos países.Al respecto, sería absurdo e irresponsable pretender anclar o condicionar una histórica relación bilateral en torno al diferendo sobre límites marítimos; y más cuando los mandatarios de ambos países han enfatizado su intención de abordarlo "por cuerda separada", sin perjuicio de los demás tópicos de interés común.Por lo pronto, hay que destacar la voluntad de apertura e integración, según lo expresado por el presidente Alan García al asumir el poder. En concreto, es positivo que se homologue beneficios y tratamientos no solo para las inversiones peruanas en Chile sino también para los miles de connacionales que viven en el país del sur. Estos tendrán acceso gratuito a servicios de salud y podrán trasladar sus fondos de pensiones.Aparte de ello, el acuerdo de complementación económica es bastante amplio y se espera que pueda incentivar a más peruanos a invertir en el sur, en las mismas condiciones como se permite el ingreso de capitales chilenos al Perú. Luego, son también interesantes los compromisos para dinamizar los mecanismos de consultas políticas y de seguridad, que deben repercutir positivamente en la afirmación de confianza y el desaliento de la carrera armamentista.De antemano, la conclusión es positiva. El camino para el desarrollo está en abrirse al mundo y firmar tratados de integración y cooperación, como ha hecho Chile ya, y no en alentar rencores atávicos ni en cerrar fronteras de modo ciego y retrógrada. ¿Imaginan Uds. una Unión Europea sin el eje Gran Bretaña-Francia-Alemania? Para ellos, los que usan el euro, la guerra terminó en 1945.