Desde que se firmó el contrato, en el gobierno anterior, entre el Estado peruano y la empresa Kuntur Wasi, para la construcción y concesión de un moderno aeropuerto internacional en Chinchero, Cusco, comenzaron los problemas políticos y económicos con dimensión nacional y visos de corrupción, debido a que tenía una cláusula discutida por la Contraloría y que consistía en que no se fijaba la tasa de interés.Entonces, las partes decidieron negociar para fijar esa tasa de interés pero el Ministerio de Transportes (MTC) decide que no puede hacerlo y plantea e impone la famosa adenda que muchos interpretaron como lesiva y originó un huaico de críticas y una crisis política muy pocas veces vista en el país.La Sociedad Aeroportuaria Kuntur Wasi es un consorcio creado única y exclusivamente con el objeto de diseñar, construir, operar y administrar el que sería el Aeropuerto Internacional de Chinchero.El gerente general de Andino Investment Holding (AIH), Carlos Vargas Loret de Mola, una de las empresas integrantes de Kuntur Wasi, sin embargo, considera que la famosa adenda "beneficia al Estado peruano porque le quitaba un montón de intereses a los pagos que tenía que hacer".En entrevista exclusiva con EXPRESO, el alto ejecutivo lamentó que el caso se viera envuelto en un momento en que se debatía el tema Lava Jato y fue arrastrado en esa dirección.