Antes del proceso electoral, el Perú estaba muy cerca de obtener el grado de inversión, calificación crediticia de la deuda soberana que atrae capitales y reduce el costo del crédito dentro de los países que lo obtienen. Con la volatilidad generada por los altibajos de Lourdes Flores en la campaña, sin embargo, se pensó que la meta no se alcanzaría, pero la aceptación de Alan García por parte de los inversionistas genera una nueva posibilidad.Según el criterio de la calificadora Standard & Poor's, además de la elección de García, se debería poner en vigencia el TLC y nombrar un gabinete plural que permita reducir los conflictos sociales, mantener la estabilidad macroeconómica y facilitar la gobernabilidad del país. Si estas condiciones se cumplen antes de agosto próximo, podría ser que a principios del próximo año el Perú pueda obtener el grado de inversión, indicaron. Dentro del plan aprista para sus primeros 180 días al mando figura otorgar competencias y más recursos a las regiones y municipalidades, además de descentralizar el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP).Enrique Cornejo, jefe del plan económico aprista, sostuvo que si bien la descentralización fiscal ya tiene un camino definido en la Ley de Bases de la Descentralización, es necesario dotar de más recursos a los gobiernos locales, pero no explicó de dónde se sacarían los fondos.