Con una ligera alza en las cotizaciones en la bolsa de valores de Lima, tras la renuncia de sus principales directivos, la empresa Graña y Montero realizó su junta extraordinaria de accionistas convocada a pedido de las AFP para responder por las acusaciones de corrupción y detallar el plan de contingencia que les permitirá afrontar la crisis reputacional.Hasta el último cierre de la Bolsa de Valores de Lima, la constructora Graña y Montero culminó con un valor de 16,56% de ascenso, pero con la venta de tres activos no estratégicos que tenían en la minera canadiense Red Eagle por 11.5 millones de dólares.La reunión contó con la participación del 75% de sus miembros y se centró en cuatro puntos: la posición de la empresa ante los actos de corrupción de Odebrecht, los pasos en relación al Gasoducto Sur Peruano así como el futuro en la concesión de obras hidráulicas del proyecto Chavimochic y el plan de acción financiero, auditoría y control que vienen realizando a la empresa.