Se conoce que no todos los interesados en Doe Run ambicionan los dos activos de la minero-metalúrgica: la mina Cobriza y el CMLO. Algunos solo desearían participar en la subasta para adquirir la mina de cobre, lo que harían a precio de ganga, debido al deprimente estado del mercado del metal rojo. Los chinos, sin embargo, apuestan por ambos activos en aras de integrarse verticalmente (Cobriza proporcionará, a su debido momento, cobre para el CMLO).Para ellos, la pera en dulce del negocio es el CMLO, que ya conocen muy bien, debido a los múltiples due diligence que han efectuado este año.Pero, ¿qué planean para reactivarlo? Fernando del Busto, vicepresidente de Finanzas de Doe Run, señala que la clave está en reanudar la refinación de plomo, actividad que permitirá generar la caja necesaria para emprender la modernización de las instalaciones de cobre. "La refinación de plomo a toda máquina [no la de zinc, que es más cara y requiere mayor consumo de energía] permitirá facturar más de US$300 millones anuales, tranquilamente", refiere. Para conseguir este objetivo, el CMLO necesita 60.000 toneladas de concentrado (US$120 millones), carga mínima necesaria para reactivar y mantener operativo el circuito de plomo.