Carlos Gálvez, Presidente de la SNMPE: Durante el quinquenio 2011-2016 se logró poner en operación proyectos de importante envergadura como Las Bambas, Toromocho, Constancia, Antapaccay, las ampliaciones de Antamina y Cerro Verde, entre otros. Estas inversiones privadas fueron alentadas en anteriores gobiernos y ahora generan valor para beneficio de todos los peruanos. Lamentablemente, debido a la falta de liderazgo y voluntad política de nuestros gobernantes en los últimos 5 años, no se "sembraron" o promovieron nuevos proyectos mineros. Por lo tanto, el Perú no tiene grandes proyectos listos para iniciarse en los próximos años. Otro aspecto negativo en este periodo fue el inicio de un ciclo de contracción de la inversión minera, causado por los sobrecostos generados por la falta de una infraestructura local adecuada, la "permisología" y la conflictividad social que, sumado a la desaceleración de China, la caída de las cotizaciones de los metales, entre otros factores de incertidumbre internacional, ocasionaron que se desaproveche una vez más la oportunidad de crecer como país. A ello, se sumó una serie de normas ambientales, alejadas de la realidad nacional que no buscaron un equilibrio realista entre las prioridades ambientales, económicas y sociales. Las normas ambientales no deben convertirse en barreras para salir del subdesarrollo y menos en un factor para agudizar la conflictividad social. De otro lado, José Miguel Morales, Pastpresident de la SNMPE: es "bueno" que después de algunos inconvenientes hayan visto la luz los proyectos Las Bambas (Apurímac) y Cerro Verde (Arequipa). Las Bambas de MMG Limited es una mina a tajo abierto con una vida aproximada de 20 años y cuyo producto es el concentrado de cobre. Y en el caso de Cerro Verde, que también es productora de cobre, se espera que genere para la economía nacional ingresos de manera directa e indirecta por unos US$ 5,400 millones.