La ley que obliga a contar con un registro de asistencia en los centros de trabajo debió entrar en vigencia el 6 de mayo, e incluso algunas empresas privadas iniciaron la aplicación del sistema desde aquella fecha.Sin embargo, el Ministerio de Trabajo decidió prorrogar hasta el 1 de junio la validez de la norma, según un decreto supremo aparecido ayer en el diario oficial. El ministerio aduce una solicitud formal de los empleadores para acceder a plazos más prolongados a fin de implementar los sistemas de control de entradas y salidas de sus trabajadores al centro de labor. El decreto no establece otra modificación.