Los conflictos sociales que se presentan en el sector minero no se pueden homogeneizar, sostuvo José de Echave,jefe del Programa Derechos Colectivos e Industrias Extractivas de CooperAcción. Detalló que el 70% de los problemas son de coexistencia y solo un 30% de rechazo a la actividad extractiva. "Insistimos en que los conflictos no son iguales", anotó.En el primer caso, refirió que la población no pide que la empresa minera se retire sino, por ejemplo, que se mejoren las condiciones socioambientales, generación de empleo, compras de la producción local hasta mejoras económicas. Ese es el caso del conflicto de Espinar, donde se solicita la remediación de pasivos ambientales; o también el de Las Bambas, donde se demanda, entre otras cosas, una mejor comunicación. Recordó que la controversia de este último proyecto explotó en setiembre del año pasado y la mesa de diálogo recién se constituyó en febrero.