Si bien el electo presidente Pedro Pablo Kuczynski convocó a marchas a pobladores de La Oroya para lograr la prórroga de la ley concursal, que extendería el plazo de liquidación de ese complejo metalúrgico, también reconoció que hace falta capital para cumplir su adecuación ambiental, adquirir mineral y volver a operar."El costo de arreglar La Oroya es de US$ 100 millones para pagarle a los trabajadores, lo que está devengado; y el costo del circuito de cobre, si se usan los criterios ambientales que ninguna empresa en el Perú jamás ha cumplido, costaría US$ 500 millones. Poniéndole el requisito ambiental de Canadá, un país superlimpio y ambientalista, nos costaría otros US$ 200 millones", reveló a la emisora RPP."La empresa Chinalco, a cargo de la explotación de cobre en el proyecto Toromocho, muy cercano a La Oroya, podría refinar su producción ahí, en vez de enviar el material bruto concentrado a China", agregó PPK.