Los planes de invertir US$149.000 millones para expandir la oferta mundial de cobre están teniendo problemas. Los productores cuentan con las expansiones y el desarrollo de nuevas operaciones para cubrir déficits de oferta que, según proyectan, llegarán hacia el fin de la década. Esos planes se están deshilachando, en tanto entidades crediticias renuentes, disputas políticas, obstáculos técnicos y la falta de agua y electricidad estiran los plazos de los proyectos desde Papúa Nueva Guinea hasta el Perú. Solo seis grandes proyectos de construcción de minas nuevas o expansión de operaciones actuales estarán terminados para el 2020 y dos de ellos todavía corren peligro de sufrir posibles demoras, según la empresa de investigación CRU Group. La cifra se compara a un total de 80 proyectos planificados en el mundo, según Bloomberg Intelligence.