A diferencia de otros escenarios en los que se han debatido los puntos de la negociación agrícola, la sesión de ayer del Comité Técnico de la Comisión de Agricultura del Congreso se desarrolló en un clima cordial y de relativa calma. Julio Paz, negociador agrícola peruano del TLC, explicó a los representantes gremiales algunas de las consideraciones técnicas que tuvo el Ministerio de Agricultura (Minag) para determinar los impactos de la apertura de mercado dentro del TLC con EE.UU. en un grupo de productos sensibles. En el caso del trigo, reiteró las causas por las cuales solo se ha reconocido que la entrada en vigencia del TLC impactaría a un pequeño grupo de productores, el mismo que sería compensado con S/.2 millones anuales. El negociador descartó que la apertura de nuestro mercado al trigo estadounidense tenga efectos indirectos, como, por ejemplo, en el consumo de la papa y en sus precios, como consecuencia de una eventual sustitución de papa por trigo. Sin embargo, Fidel Alpaca, presidente de la Asociación de Productores de Trigo y Cebada, opinó lo contrario y aseguró que sí se generaría impacto indirecto y opinó que las compensaciones deberían ser de S/.43 millones anuales y abordar no solo la producción que va a los molinos, sino también la que va a los mercados informales o a las ferias.