El nuevo gobierno traería bajo el brazo un nuevo impuesto. El Partido Aprista le puso énfasis a la propuesta de Unión Por el Perú (UPP) de aplicar un tributo a las sobreganancias de las empresas, debido a que la coyuntura internacional ha permitido que las compañías que explotan recursos naturales cuenten con fuertes utilidades. El candidato presidencial aprista, Alan García, opinó que esta medida es mejor que la nacionalización o estatización de las empresas de esos sectores, como ocurrió en Bolivia. El asesor económico del Apra, Enrique Cornejo, explicó que el nuevo impuesto a las mineras sería temporal y entraría en vigencia solo cuando los precios de los metales sean altos. "Esto ya se aplica en varios países de Europa, incluso en Chile", argumentó.Expresó que, si llegan al poder, conversarán con los empresarios para saber qué más pueden aportar ellos en la reducción de la pobreza del país. Aseguró que la nueva propuesta fiscal se enviaría al Parlamento para su aprobación. "No será una imposición", garantizó Cornejo.