Las manchas marrones en las imágenes satelitales de marzo del 2016 (resaltadas en círculos) son la evidencia más reciente del voraz avance y la devastación causada por la minería aurífera ilegal dentro de la Reserva Nacional de Tambopata, en Madre de Dios.Solo entre enero y marzo de este año, este ilícito ha convertido un promedio de 130 hectáreas de bosque (equivalente a 178 campos de fútbol) en lagunas de fango con residuos químicos y troncos de árboles muertos.El Comercio accedió en exclusiva a fotografías satelitales que confirman la denuncia hecha a finales del año pasado: los mineros ilegales, responsables de la deforestación de 9.000 hectáreas en los últimos cinco años en La Pampa (ubicada en la zona de amortiguamiento de la reserva de Tambopata) penetraron en esta área natural que ostenta una de las selvas con mayor biodiversidad del mundo. Las imágenes son contundentes: los frentes de deforestación enumerados del 1 al 5 [ver gráficas], demuestran -en contraste con una fotografía tomada desde el mismo ángulo en enero- que solo en dos meses el avance de la minería ilegal ha sido brutal pese a la intervención estatal, como han sido las operaciones de interdicción (queman campamentos y maquinaria utilizada por los mineros ilegales).Otra de las capturas del satélite, muestra que entre noviembre del 2015 y abril del 2016 se agrupó un numeroso campamento minero en la zona de amortiguamiento, exactamente frente a la reserva natural, separada naturalmente por el río Malinowski, donde también existe minería fluvial.