El crecimiento en la producción nacional de oro en febrero último, que llegó al 13%, fue reflejo, en parte, de una expansión real en la minería informal e ilegal, pero también de una ampliación en la forma de recopilar la data del Ministerio de Energía y Minas (MEM), según informó Scotiabank. Observó que el estimado que presenta el MEM para esta producción se ha más que duplicado en enero, pasando de 970 kilos a 2.1 toneladas en un año (crecimiento de 116%). El volumen antes citado es ligeramente inferior a la producción que tuvo minera Yanacocha en el mismo mes (2.2 toneladas), y es el nivel más alto de registro de oro informal/ilegal desde agosto del 2013, señala el banco.