La muerte de ganado en la provincia cusqueña de Espinar, entre el 2012 y 2015, no se debió a la ingesta de agua o alimentos contaminados con metales pesados producto de la explotación minera que hasta el 2012 realizó la minera Xstrata Tintaya. Así lo reveló el estudio de la consultora estadounidense Toxicorp, realizado por encargo del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa). Los resultados indican que si bien se hallaron rastros de once metales, entre ellos arsénico y cadmio, en la sangre de los animales y en los suelos de 16 comunidades, estos tenían rangos que no implican toxicidad. Por ello se concluye que la muerte de vacunos, ovinos y camélidos está asociada a la mala nutrición o inadecuada crianza.