Entrevista a ministro de Economía Alonso Segura .¿Qué agenda tiene para los cuatros meses que quedan de gestión? Lo primero, como MEF y como gobierno, es consolidar mucho de lo que se ha hecho. Queremos una transición ordenada y queremos dejarle planes al siguiente. Por ejemplo, la diversificación productiva, donde estamos trabajando con el Produce para desplegar CITEs y fomentar la innovación. Mucha gente pregunta por infraestructura y ahí hemos modificado todos los marcos normativos; ahora estamos en etapa de implementación de normativas y tenemos una suerte de plan armado que queremos dejarle al siguiente gobierno. Queremos empezar con los concursos de Servir algunas entidades, comenzando por el MEF. En cuanto a la debilidad institucional que estamos viendo en el país, [el ingreso a la] OCDE es fundamental porque necesitas tener este camino a la membresía que sirve de catalizador para seguir haciendo reformas microeconómicas y de gobernanzas pública. Y, aunque no parece que haya un [fenómeno de El] Niño [extraordinario], no podemos perder de vista la coyuntura: tenemos que seguir trabajando en que haya una ejecución razonable del presupuesto en el 2016. Algo que se vuelve muy importante al final de los gobiernos es no solo rematar bien, sino evitar que el país se meta autogoles de media cancha. Tenemos que ser muy cuidadosos para que en etapa electoral no surjan iniciativas "no recomendables" para el país. La legislatura actual es clave. ¿Hay algún tema particular que le quite el sueño? Es fundamental. Hay varios proyectos que entraron en la legislatura anterior y que fueron observados por el Ejecutivo, incluyendo el de fondos de pensiones, que genera mucha preocupación por lo que implica sobre el futuro previsional de la gente. Esperamos que el Congreso pueda volverlo a evaluar y presente una propuesta más sensata. La labor de diálogo con los grupos políticos para que no entren propuestas legislativas de ese tipo es fundamental, sobre todo en un contexto en el que hemos perdido largamente la mayoría [parlamentaria]. ¿Cómo ve el panorama de esos proyectos? Es difícil decirlo, va caso por caso y una imagen más concreta la tienes cuando van acercándose las fechas y sabes si quieren que el proyecto regrese a una comisión o se discuta en el pleno. En el Congreso no se trabajan los temas con mucha anticipación. ¿Qué cosas pendientes va a sentir que le quedan el 29 de julio, cuando ya no esté al frente del MEF? Hay algo que no solo he venido diciendo, sino que se ve en las cifras: hemos enfrentado durante este gobierno una coyuntura externa que, por lo menos medida por términos de intercambio, probablemente sea la peor de nuestra historia. Fue un shock casi calcado con el ciclo político, pues el pico de los commodities fue en el segundo trimestre del 2011 y luego empezó la caída, los primeros dos años de forma moderada y los dos siguientes de manera abrupta. No fue virulenta como la del 2009, pero sí mucho más severa y sin canales de salida claros, porque el mundo nos jugaba en contra: la Reserva Federal en retiro [de su estímulo monetario], China en desaceleración. No ves quién te rescate en el 2009. Entones, lo primero [que voy a sentir el 29 de julio] es de alguna manera la satisfacción de que estamos dejando una economía que está en aceleración, acercándose a su crecimiento potencial, y que el siguiente [gobierno] va a recibirla sin apuros financieros, pues hemos dejado prefinanciado todo el 2016, prácticamente todo el servicio de deuda del 2017 y tenemos también líneas de crédito contingentes. Al siguiente lo dejamos con una trayectoria fiscal responsable y financiada. ¿Qué me habría gustado? Hay reformas que tiene que hacer el siguiente y para las cuales las circunstancias, lamentablemente, no nos acompañaron. Una es la del tema laboral y de oportunidades para los jóvenes. La figura habría sido muy diferente en términos de generación de empleo e incluso de un mayor crecimiento en ese último año y medio si estas reformas hubiesen pasado. Es un tema que pocos quieren tocar en campaña, pero esperemos que quien sea elegido presidente vea que ese es un tema que debe abordar. También quedan pendientes temas de descentralización fiscal a nivel del gasto subnacional y la rendición de cuentas, y de reforma política que, si bien como MEF no nos corresponde, se pueden trabajar en el marco del Programa País [de la OCDE].