En lo que va del año, los precios de los metales e hidrocarburos han subido tras un periodo de fuertes caídas. Frente a esto, Goldman Sachs prendió la alerta y anticipó que esta subida- que calificó como "falso despegue"- no es el fin de la crisis e los commodities. Tras la reducción de la demanda que han tenido metales como el oro y el cobre, cualquier incremento del consumo será saturado de manera inmediata por sobreoferta existente en el mercado, afirmó el banco. Goldman Sachs anticipó un escenario similar para el petróleo y predijo que el precio por barril no superará los US$40. El banco identifica cuatro factores agravantes en este contexto: la reducción de deudas de China y otras economías emergentes, el alza del dólar, la reducción de los costos mineros y el incremento significativo de la oferta.Este escenario es aún más marcado en el caso del cobre, sector en el que se hicieron grandes inversiones durante el boom minero, que hoy deben operar en un contexto de precios hasta 50% más bajos que los previstos.Uno de los factores que ha influido en el rápido incremento en los precios en las últimas semanas sería la demanda financiera de los commodities, basada en su mayoría en apuestas especulativas. Maurizio Córdova, presidente ejecutivo de Masglas, afirma que en este contexto se podría dar un "doble piso" en los precios, que volverían a caer a mínimos tras un alza fugaz.Sin embargo, considera que la demanda real alcanzará a la financiera, generando así que los precios vuelvan a subir. "Va a existir una toma de ganancias natural, pero después de eso se debe dar un rally".Siempre hay una sobrereacción del mercado financiero frente a un alza de precios, lo que exacerba la subida, afirma Sebastián Cruz, analista de Kallpa SAB. Ambos expertos coinciden en que el panorama es distinto en cada caso.