Desde el año 2010 hasta hace una semana -justo antes que cayeran los huaicos que obligaron a su actual cierre- la Carretera Central tenía un avance de obras en el tramo dado en concesión entre Lima y Junín, de apenas el 8.10% del total comprometido, según revelaron fuentes del Gobierno a Gestión. Un reporte del avance de la concesión (que se otorgó hace cinco años a la empresa Deviandes), revela que Ositran, organismo que supervisa la ejecución del proyecto, a enero último solo ha reconocido una inversión de US$ 10.3 millones, de un total de US$ 127 millones que debe invertir esa compañía.