En una contexto de restricción de capital, las mineras están optando por recuperar y/o reconstruir sus equipos antiguos antes que cambiarlos por nuevos. Así, luego de haber operado por 10 años, un camión de gran porte puede funcionar por seis o siete años más en el mejor de los casos, refiere José Marún. Sin embargo, advierte, que también puede resultar antieconómico si el desgaste de la máquina es muy alto. Asimismo, considera que, ante la escasez de proyectos mineros nuevos, la demanda de equipos se orienta a camiones para traslado de mineral y no a equipos para apertura de caminos, perforación y otras fases iniciales en minería. En tanto, en construcción, la demanda de maquinaria repuntará si se reactiva la inversión pública.Debido a la menor demanda global, el precio de las maquinarias cayó en un dígito, aunque ahora ya se ha estabilizado.