Sea porque se acepta el pago de una coima o porque se violan normas para seguir el camino más fácil ante la consecución de un objetivo, la corrupción se ha convertido - qué duda cabe - en uno de los problemas más serios del país. Y es que en los últimos años - como dice Jorge Medina, presidente de Proética - la cultura de la transgresión se ha agravado a tal punto que, la falta de transparencia, el exceso de regulación y trámites, la informalidad y la fragilidad de nuestras instituciones han generado el marco perfecto para que reine la impunidad. De ahí a que, en la última Encuesta Nacional sobre Percepciones de la Corrupción en el Perú, el 53% de peruanos piense que esta seguirá incrementándose en los próximos cinco años.