Desde la mañana del lunes, al despuntar el alba, la ciudad de Puerto Maldonado fue tomada por unas 10 mil personas que salieron a sus calles lanzando arengas contra el Ejecutivo y quemando llantas. Así se iniciaba el paro regional indefinido convocado por la Alianza de Federaciones de Madre de Dios.La medida pretende la derogación del Decreto Supremo 013-2015 y del Decreto Legislativo 1220. El primero establece mecanismos de fiscalización especiales para los insumos químicos usados en la minería ilegal, mientras que el segundo propone medidas para la lucha contra la tala ilegal.Las protestas fueron lideradas por el gobernador regional de Madre de Dios Luis Otsuka, los alcaldes provinciales y distritales de la región.También estuvo presente el parlamentario nacionalista Amado Romero, quien, como se recuerda, fue suspendido 120 días en el 2011 por la Comisión de Ética del Congreso, luego de ser cuestionado por presuntos delitos medioambientales y favorecer a la minería informal en Madre de Dios.