Los vientos de cola que impulsaron la economía por una década han desaparecido, y va quedando al descubierto una nave más lenta e ineficiente de la que se tenía conciencia. El deterioro en el entorno para los negocios es, quizá, la prueba más palpable de esta nueva realidad.El Perú cayó cinco escalones al puesto 50 entre 189 países en el ranking Doing Business 2016 elaborado por el Banco Mundial, que justamente mide el clima para los negocios, aunque este año se actualizó la metodología con un énfasis especial en los temas regulatorios.En la evaluación anterior, el Perú ocupó el puesto 35 también entre 189 países, pero de haberse aplicado la nueva metodología ese año, el país hubiese sido desplazado 10 escalones hasta la posición 45, por lo que el Banco Mundial precisa que el retroceso es menor al que se observa a simple vista."Este año, el informe Doing Business completa un proceso de dos años de expansión de los parámetros que miden tanto la calidad como la eficiencia del marco regulatorio de negocios, con la finalidad de capturar mejor la realidad en el terreno", explica el informe.El Banco Mundial actualizó la metodología en cinco indicadores: manejo de permisos de construcción, obtención de electricidad, cumplimiento de contratos, registro de propiedades y comercio transfronterizo, puntos en los que las economías de América Latina y el Caribe todavía se encuentran rezagadas.