Desde el martes 27 los afectados por la contaminación de la cuenca del río Ramis, en Puno, acatarán su décimo quinto paro en los últimos cinco años con el mismo propósito: exigir al Ejecutivo que tome acciones para frenar la minería ilegal en esa zona.La paralización se acordó durante una reunión ampliada en la que participaron delegaciones de Azángaro y Crucero que también se ven afectados por la contaminación.En el río Ramis se arrojan los relaves que los más de 500 asientos mineros explotan oro en Ananea. Según la Autoridad Nacional del Agua, el afluente soporta un nivel de contaminación superior al máximo permisible. Durante el paro se prevé el bloqueo de la vía interoceánica, en el tramo que conduce a Carabaya.