La economía peruana está, nuevamente, en fase de desaceleración. Tras haber mostrado un crecimiento pico en abril, el dinamismo se ha enfriado y no hay luces de que la política económica esté siendo realmente contracíclica.A pesar de lo difícil del panorama para la actividad productiva, el gasto público no está acelerando como respuesta a ello. De hecho, según los últimos datos del Banco Central de Reserva (BCR), el Gobierno peruano en todos sus niveles acumula un superávit de S/. 3,334 millones entre enero y setiembre de este año.Esto es importante porque, según estima el propio MEF, el año terminaría con un déficit de 2.7% del PBI.