Las reformas estructurales para alcanzar el crecimiento y reducir la desigualdad, así como las medidas de política fiscal para reducir el impacto de tener menores ingresos por la venta de materias primas, fueron los temas que ayer estuvieron sobre la mesa en las reuniones del FMI y el Banco Mundial.El debate lo inició Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam Internacional, quien afirmó que América Latina perdió una oportunidad dorada en el mejor momento del precio de los comoditties porque no se creó empleo para la gente en diversos sectores. En respuesta, Min Zhu, subdirector gerente del FMI, afirmó que la región tiene muchos retos por delante, pero de ningún modo ha perdido todas las oportunidades.El funcionario señaló que el problema en los países emergentes no es que falle una reforma, sino hacer reformas incompletas.(Edición sábado).