DIVISÓN EN LAS BAMBAS
4 de octubre de 2015

Durante muchos años, el proyecto minero Las Bambas, ubicado en Apurímac, era visto como uno de los emprendimientos modelos del país. El fondo social de casi US$70 millones, que se estipuló al ser licitado en el 2004, garantizaba que las comunidades de la zona -las cuales siempre aparecen en la lista de las más pobres del país- apoyaran la explotación de cobre.Tras una década de buenas relaciones, las cosas empezaron a cambiar cuando la propiedad del proyecto pasó al consorcio formado por MMG Limited. El cambio de operador implicó dos modificaciones al estudio de impacto ambiental (EIA) inicial: Las Bambas dejó de lado el mineroducto que llevaría el cobre hasta Tintaya (Espinar) y en su lugar decidió transportarlo por carretera utilizando 125 camiones por día y la construcción de dos plantas -una de molibdeno y otra de filtrado- dentro de la concesión y ya no en la provincia de Espinar."Fue una decisión administrativa.Al ya no tener relación con la mina Tintaya -que es propiedad del anterior operador- no había razón para llevar el concentrado hasta allá", explica Domingo Drago, vicepresidente de Asuntos Corporativos de MMG Limited.(Edición domingo).

  • [El Comercio,Pág. A 18]
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