LA OFENSIVA ANTIMINERA TERMINARÁ EN LA CORTE INTERAMERICANA DE DD.HH.
5 de octubre de 2015

El epicentro de la nueva ofensiva antiminera es el corredor de Las Bambas, Abancay, y de allí apunta en dirección al yacimiento de Antapaccay, en lo que fue Tintaya, en las alturas de Espinar, Cusco, para pasar, como en otras minas, de las supuestas deficiencias de los estudios de impacto ambiental (EIA) a la exigencia de la licencia social y su adecuación al convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).Una ofensiva que en esta fase ha cobrado cuatro vidas y una treintena de heridos en el paro de Apurímac, en la provincia de Cotabambas, y ha mostrado la vuelta a prácticas senderistas del "juicio popular" que ha sufrido en carne propia un exalcalde de esta localidad, Guido Ayerbe Quispe, por no estar de acuerdo con las medidas de fuerza de los frentes de defensa provincial y distrital contra la empresa china MMG que opera Las Bambas.Por el testimonio de Ayerbe y otros se supo que se está transmitiendo información distorsionada desde Challhuahuacho y Tambobamba, como ocultar que esa zona ha estado infestada de mineros informales a quienes se los ha visto en la última huelga, lanzando incluso cartuchos de dinamita, al estilo boliviano, aparte del uso de "huaracas" u hondas letales para atacar con piedras a sus contrincantes y a las fuerzas del orden.