Uno de los principales ‘drivers’ para lograr crecimiento económico sostenido y, a través de ello, lograr mejorar los niveles de desarrollo en los países es la competitividad. Ese tema es, precisamente, una espada de Damocles para el Perú que, pese a seguir creciendo en términos de producción, no logra hacerse más competitivo.Según la última edición del ranking de competitividad mundial, que elabora el World Economic Forum (WEF), nuestro país ha caído cuatro posiciones en esta escalera; desde el 65 en que se ubicaba hace un año hasta el 69.Esta posición es la peor en los últimos cinco años. En el año 2010 el Perú ocupó la casilla 73, lo que evidencia un deterioro relativo este quinquenio. Con el resultado de este año, ya son dos años de caídas consecutivas.Es importante precisar que, si bien nuestro país ha caído en posiciones, en términos absolutos se mantiene estable. Eso queda en evidencia al ver los puntajes que se obtienen en cada pilar que mide la competitividad. El problema es que, mientras estamos estancados, nuestros competidores sí han mejorado y por eso el retroceso hasta el puesto 69.