La subasta de Doe Run se complica cada vez más. Al desinterés de los postores (por discrepancias con la regulación ambiental) se suma ahora el de los acreedores privados, que rehuyeron hacerse cargo de la presidencia de la Junta el pasado viernes (lo que motivó al MEM a intervenir). Trascendió, además, que Doe Run estaría en apuros buscando un liquidador que sustituya a Profit. Los entendidos estiman que la venta demorará, por estas y otras razones, un año más.