La artillería con la que cuenta el país para atacar los efectos de la desaceleración económica se están agotando ante un contexto interno y externo mucho más adverso de lo esperado y desde el propio Gobierno reconocen que el impulso solo podrá venir por el lado de la política fiscal.El ministro de Economía, Alonso Segura, es conciente de que el Banco Central de Reserva (BCR) cuenta con poco margen de maniobra para continuar con una política monetaria expansiva e incluso prevé una reversión con una subida de su tasa de interés en el corto plazo."Lo que podríamos estar observando en el futuro no tan lejano es que ya comiencen a revertir a una política más bien de elevamiento de tasas de interés, esa es nuestra lectura, pero es decisión final del BCR en un contexto que la inflación está ligeramente por encima del rango meta", comentó.La inflación anualizada llegó a 3.56% en julio y un sondeo de Reuters prevé que a agosto estaría entre 3.8% y 3.96%, por encima del rango meta del Banco Central de entre un 1% y un 3%, lo que obligaría al ente emisor a asumir una política monetaria más restrictiva.Para efectos prácticos, el ministro Segura sostuvo que eso significa que la carga de reactivar la economía recae "ya de manera bastante más clara sobre la política fiscal porque a la política monetaria le va a ser más difícil acompañar ese soporte".