Tras la renuncia del presidente y vicepresidente de la Junta de Acreedores de Doe Run, se suma la súbita renuncia de la administradora Profit, el cual tuvo a su cargo por un año el destino del Complejo Metalúrgico en La Oroya y la unidad minera Cobriza actualmente paralizada por seis años. La renuncia ocurre en medio de un escenario de incertidumbre tras el fracaso de la subasta de la empresa y de la conformación de una mesa técnica de alto nivel con la finalidad de encontrar una pronta solución a la crítica situación por la que atraviesan los trabajadores y su población.