El crecimiento de 3.7 por ciento en Estados Unidos en el segundo trimestre del año, además de la manifestación del presidente de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley, en relación a que no existe apuro para subir las tasas de interés el próximo mes, generó la despreocupación de los mercados mundiales. Así, las bolsas mundiales, en particular las europeas, cerraron este jueves con fuertes subidas, beneficiándose, además, del apoyo de los bancos centrales, lo que ha coadyuvado a calmar el temor por la desaceleración china.