Los inversores se mantuvieron bajistas para el oro antes de su mayor recuperación desde junio, dejando pasar lo que podría constituir, según predicen algunos analistas, el último de los buenos tiempos para los alcistas.El oro lingote subió la semana pasada después de que China devaluó su moneda, agitando los mercados globales y aumentando el atractivo de los activos de refugio. No obstante, algunos de los mejores pronosticadores para el metal consideran que los aumentos de precios se desvanecerán.