Vuelve la calma en la ciudad de La Oroya, luego de que el miércoles se suspendiera por ocho días el bloqueo de la Carretera Central por parte de los trabajadores de Doe Run. La medida de fuerza se debió a la posibilidad de liquidar a 2.450 trabajadores ante el potencial cese de las actividades en el complejo metalúrgico.El martes último, La Oroya se convirtió en un campo de batalla entre la Policía Nacional y los trabajadores. Incluso se hizo uso de armas de fuego. El resultado fue la muerte de un poblador y otros cuatro heridos graves.Al día siguiente, la ministra de Energía y Minas, Rosa María Ortiz, anunció la formación de un comité técnico especializado que se instaló ayer en Lima (ver nota en la parte inferior), entre el Ejecutivo y los dirigentes sindicales y que supuso la suspensión de la medida de fuerza.Se supo que de las 300 personas -entre dirigentes y pobladores- que asistieron a la consulta popular en La Oroya, 98% estuvo de acuerdo con el cese del bloqueo.