LA SALIDA ES REACTIVAR COMPLEJO METALÚRGICO
13 de agosto de 2015

La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) hicieron un llamado al gobierno a lograr mediante el diálogo una solución pacífica al conflicto social de La Oroya, sin la violencia como la que causó la muerte de un poblador el pasado martes. El presidente de la CEP, monseñor Salvador Piñeiro, saludó las conversaciones entre el gobierno, los trabajadores de Doe Run y el pueblo de La Oroya y recordó que el problema data de la década de los 90 y requiere una solución."Que se vea no solo la cuestión ambiental, sino también de las personas, y que impere la paz que necesitamos todos", dijo.Un pedido de los trabajadores de Doe Run es salvaguardar sus empleos y la actividad económica de la población de La Oroya, solicitando para ello la flexibilización de las condiciones ambientales que permitan el reinicio de operaciones del complejo metalúrgico de La Oroya.Tal reclamo fue considerado inviable por el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, quien señaló que darle a una nueva concesionaria condiciones distintas a las exigidas a Doe Run podría llevar al Perú a un litigio y pagar cientos de millones de dólares. CGTP CONTRA DESEMPLEO MASIVO La presidenta de la CGTP, Carmela Sifuentes, pidió al gobierno impulsar la reactivación del complejo metalúrgico de La Oroya con el fin de evitar el despido masivo de más de dos mil trabajadores mineros de Doe Run Perú."Nosotros nos solidarizamos con los compañeros mineros de La Oroya, afiliados a la CGTP, porque sus demandas son justas", expresó.