Carlos Benites, jefe (encargado) de la Superintendencia de Fiscalización Laboral. ¿Cómo asume el reto siendo el cuarto jefe de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil)? En principio, los cambios en la jefatura no han significado cambios en la línea directriz conductora de la institución, que se mantiene en el tiempo.¿Cuál es esa línea?Buscamos resolver dos grandes demandas: cobertura -relacionada al número de inspectores- y calidad del servicio.En cuanto a lo primero, ¿cuántos son los inspectores?Son 400 inspectores de la Sunafil y 90 de los gobiernos regionales, en total, a nivel nacional. Para el 2016 se planteará la incorporación de 150 adicionales. ¿Cómo se mejora la calidad?Esto tiene que ver con la predictibilidad y homogenización de la labor, a través de protocolos y otros.¿Cuál es la meta?Este año vamos a trabajar varios protocolos: actuación inspectiva, seguridad y salud en el trabajo, entre otros.