LOS ANTIMINEROS RADICALES AVANZAN POR TODO EL PAÍS
24 de julio de 2015

Entrevista a director de Lampadia, Pablo Bustamante.¿Y qué trabas ha tenido este desarrollo en la minería, que, a partir del 2006 hasta el 2012, ha protagonizado un boom? ¿Cuáles han sido las trabas, al margen del factor externo? En mi opinión el factor externo no ha afectado mayormente. Los problemas han sido internos. Más o menos desde el año 2000 se han ido promulgando una serie de regulaciones; hemos pasado de tener dos instrumentos legales que un inversionista minero debía cumplir antes de invertir -la Ley de Minería y la Ley de Inversión Extranjera-, a tener hoy en día 180 dispositivos que regulan la actividad. Antes eran dos leyes, en dos instancias, y ahora 180 dispositivos en 13 instancias distintas.¿Qué ha generado esto?Eso ha generado un conjunto de problemas y ha trabado las inversiones. A pesar de eso se siguió invirtiendo, pero desde el 2011, con la entrada del gobierno actual, se produce un ambiente antiminero liderado por el propio gobierno entrante. Tanto por las declaraciones previas en la toma de mando (por el presidente Ollanta Humala) cuanto por la actitud de su primer ministro, ‘Siomi’ Lerner, que hablaba de la ‘nueva minería’, haciendo pensar a los peruanos que sobrellevábamos una actividad, digamos, inadecuada para el país.Es así que poco a poco fuimos perdiendo inversiones, primero con el proyecto Conga, que se manejó muy mal, y acaba de terminar con Tía María. Y en el camino se han dejado miles de millones de dólares sin invertir y por supuesto se le ha quitado al Perú ingentes ingresos, no solo del sector minero sino del encadenamiento que ha producido y produce la minería en todos los sectores económicos.¿En qué medida los grupos violentistas son responsables de esta nueva realidad, no solo en Conga con el señor Arana y Gregorio Santos, o en Tía María, sino en Majaz, Río Blanco en Piura, y antes Santa Ana en Puno? Si el Gobierno generó un ambiente antiminero, evidentemente eso produjo un espacio para la actividad de los antimineros ideo logizados y violentistas. Hemos visto que se ha llegado a extremos -como en Tía María- de violencia absolutamente desquiciada. Pero además todas las agrupaciones de izquierda en el país, todas, le entregaron al presidente Humala, en agosto de 2012, un documento que se llama ‘Nueva minería’, que es una propuesta de una estrategia que llaman post extractivismo.¿Qué se pretende con ese documento?Lo que pretenden estos agentes políticos es que el Perú dosifique su producción en minería, petróleo, gas, madera, en pesca, en agricultura de exportación y hasta en industria de exportación. Esto para no depender del exterior, afirman. Entonces, esta gente ha demostrado no solo una violencia exacerbada sino también una filosofía equívoca que llevaría al país algo así como a la Edad Media.

  • [Expreso,Pág. 2,3,4]
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